La Vida Breve y Precoz de Sabina Rivas
Yo nunca imaginé que el periodista mexicano Abraham Zabludovsky (quien durante muchos años dirigió el noticiero nocturno del Canal 2 de Televisa, sucesor de su padre Jacobo Zabludovsky) se llegara a convertir en un productor de cine. En una entrevista televisiva, que le hiciera en semanas pasadas, Víctor Trujillo ‘Brozo’, Abraham Zabludovsky comentó que su sueño era que algún día Luis Mandoki le dirigiera una historia. Falló en una ocasión, pues la historia no le fue atractiva, pero al encontrarse con la novela La Mara, escrita por el autor mexicano Rafael Ramírez Heredia (qdep), Mandoki comprometió todo para un proyecto que les sigue dando más y más. Hablo de la película La vida precoz y breve de Sabina Rivas.
La protagonista Sabina Rivas, maravillosamente actuada por la actriz venezolana Greisy Mena – es el centro de una realidad que ocurre y seguirá ocurriendo, mientras no se le ponga un alto a las atrocidades que se cometen en la frontera del sureste mexicano. Confieso que aún no leo la novela, pero después de ver la película, es obligado hacerlo, no para hacer comparaciones absurdas – ya que el cine es un ente propio – pero sería interesante saber qué tanto el escritor Ramírez Heredia retrataba a ‘los tatuados’ (como les llaman en la película) hace cerca de diez años, y ver cómo entonces la fantasía puede quedarse corta a lo que en recientes fechas acontece dentro y fuera de territorio mexicano.
El ‘American Dream’ es para Sabina Rivas más que un sueño, es poner en juego la vida misma. Mandoki sabe lo que hace, y los recursos que empleó para esta película son verdaderamente asombrosos. Es así como podemos analizarla desde varios aspectos: antropológico, periodístico, literario, cinematográfico; pero, eso sí les digo, en las salas de cine la gente enmudece. La injusticia, el dolor y la pena; a un lado de mi, una señora como de 75 años movía la cabeza en señal de reprobación, algunos lloraban y hasta el sarcasmo, sólo daba para algunas muecas. ¿Por qué? Porque se tocan fibras nada ajenas, ya que se nos retrata, a las autoridades mexicanas, a las norteamericanas, y también a parte de la sociedad, esa que somos todos, en la que nos transformamos en monstruos.
Sin embargo, siendo muy críticos, y extremadamente cuidadosos en ello, debemos entender que ‘pertenecer’ a una sociedad, pandilla, ghetto, o como le quiera usted decir, la Mara Salvatrucha, significa sobrevivencia y deseos de identidad. No es fácil de asimilarlo, pero así son las cosas.
El inmigrante centroamericano tendrá que pasar las más duras pruebas: La corrupción de los agentes de migración coludidos con La Mara, comadronas que engañan a las chicas para sumirlas en la prostitución, las caídas del tren conocido como ‘La Bestia’ o ‘El tren de la muerte’, dealers de drogas, y a los integrantes de La Mara, quienes los vejaran al grado de no querer haber nacido.
¿Entonces, cuál es el camino? Al parecer, sólo sobrevivirá el más fuerte, al modo de Sabina Rivas. Twitter@kareninadiaz










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