Se trata del libro de Natalio Hernández Colibrí de la armonía, libro para estudiantes de primaria y secundaria
Por Patricia Rosales y Zamora
"La poesía me ha salvado de la muerte. Una ocasión me sentí muy deprimido, pero la noche era maravillosa y la luna casi se podía tocar con la mano. Me senté y le dije: Abuela luna, no me dejes morir, déjame contemplar la luz de tu rostro, quiero nutrir mi vida con el misterio de tu existencia; abuela luna, no me dejes morir. Y aquí estoy", manifestó el poeta Natalio Hernández.
Recientemente en la Casa de la Lectura del Instituto Nacional de Bellas Artes presentó su libro Colibrí de la armonía, editado por la Dirección de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. "La obra es un juego de imágenes con poemas en náhuatl traducidos al español y al inglés. Se refiere a las tradiciones culturales de los pueblos nahuas, particularmente de la Huasteca. Las páginas, como las fiestas de esa región, comienzan y finalizan con la presentación de un collar de flores. Yo trenzo en cada página un collar de palabras que cumple esa función".
Es la obra más reciente de su producción y la más simbólica dentro de su trayectoria, "porque es el final de un andar y de un hacer poemas en lengua náhuatl. Habla de mi deseo de tener una sociedad más humana, más fraterna y solidaria. Empecé a escribir poesía en los inicios de los ochenta, en una situación muy conflictiva, porque aprendí el español ya grande y sentía mucha inseguridad con la lengua".
Un cuarto de siglo después, Colibrí de la armonía se ha convertido en libro de texto en las escuelas de primera y segunda enseñanza con un tiraje superior a los 80 mil ejemplares.
"Collar de flores (1985) es mi primera obra: contiene poemas llenos de nostalgia, dolor, tristeza y muerte, porque sentía que no dominaba el español y empezaba a radicar en la ciudad de México, a la que llegué proveniente de un pueblo que no aparece en el mapa de la República mexicana". Natalio Hernández nació en Naranjo Dulce, pero creció en Lomas del Dorado, Ixhuatán de Madero, Veracruz.
Quince años después de esa experiencia, "armonicé mi lengua con el español y publiqué Canto nuevo, poemas de reconciliación y alegría", acotó el poeta. Siguieron otros textos en los que ha transitado del dolor y el conflicto a la armonía interior.
amc