Aunque ser un buzo experto parece obligatorio para conocer el tesoro más preciado de Cozumel, en realidad no es así. La Isla de las Golondrinas no discrimina a nadie, pues no se necesita contar con una certificación de buceo para admirar parte de la segunda barra coralina más importante del mundo, sólo después del Gran Arrecife, en Australia.
En las profundidades del Parque Chankanaab, declarado zona de refugio para la protección de la flora y fauna de la costa occidental de la isla, encontrarás un mundo fascinante y, quizás, hasta una nueva pasión en la vida que sólo exige saber nadar. Y todo, gracias al snuba, una actividad entre el esnórquel y el buceo que en México sólo se puede practicar en Cozumel, en los parques de Xcaret y Xel-Há, y en Cabo San Lucas, y fuera del País, en destinos como Aruba, Puerto Rico, Bora Bora, Hawaii e Israel.
En este caso, para conocer la fortuna submarina de Cozumel, basta con respirar a través de una manguera conectada a un tanque de oxígeno que está en la superficie marítima, sobre una lancha, la cual avanza junto a ti y el resto de los exploradores.
Un buzo experto es el guía. Él te colocará un cinturón con pesas para que te hundas con facilidad. Luego te guiará hasta aguas poco profundas y, conforme adquieras confianza, te invitará a “volar” hasta a 7 metros de profundidad sobre corales y esponjas, muy cerca de los cardúmenes.
Los nervios se olvidan cuando aparecen ante el visor las primeras especies multicolores: peces ángel, sargento, mariposa, perico y lobo; metros más allá, se alcanza a distinguir una que otra mantarraya. Mantener contacto con el guía es importante no sólo para mandar señales acerca de cómo te sientes, sino porque te mostrará morenas, erizos y estrellas de mar, especies que muchas veces pasan desapercibidas para los ojos novatos.
Y, si haces snuba en el Parque Chankanaab, te toparás con una sorpresa extra: esculturas sembradas artificialmente para deleite de los exploradores del mar. Así que carga con una cámara submarina para traer imágenes también del "Chac Mool", "La Virgen" y "Cristo".
Para realizar esta actividad, recuerda que lo más importante es controlar la respiración, compensar la presión en los oídos y procurar no enredarte con las mangueras de los otros. Y no caigas en pánico cuando, al exhalar, miles de burbujas que salen de la válvula te cubran el rostro. ¡No te estás ahogando!, sólo estás a punto de encontrar el cofre del tesoro.
www.islacozumel.com.mx www.snubacozumel.net
MAR ADENTRO Cozumel da razones de sobra para no permanecer en tierra. El mar te espera.
PARA “RAYARSE”: ¿Te atreverías a nadar, alimentar e incluso cargar a una raya? Por puro instinto, seguramente la respuesta sería negativa. Después de vivir la experiencia de estar cerca de estos peces en Stingray Beach, incluso hasta la recomendarás. En un estanque interactúa durante una hora con 65 rayas a las que ya se les ha removido el aguijón y sorpréndete cuando logres reconocer a “Colitas”, “Tranquilina” y “Lupita”. La actividad cuesta 59 dólares por adulto y 34 por niño; el único requisito es tener mínimo 6 años de edad. www.stingraybeach.com
UN ARRECIFE PARA TODOS: El Parque Faro Celarain cuenta con más de 2 kilómetros de playa, mismos que, además de ser santuario para las tortugas marinas, son la entrada a uno de los arrecifes de coral más hermosos que hay al sur de la isla de Cozumel, por lo que resulta obligatorio lanzarse al agua con visor, tubo y aletas, así como con chaleco salvavidas en caso de ser un nadador inexperto. Una actividad que permite formar parte de los colores intensos del Mar Caribe. La entrada a este lugar, en el que también hay manglares y lagunas, cuesta 10 dólares por adulto y 5 por niño. www.cozumelparks.com
CON EL CAPITÁN NEMO: Llega a 30 metros de profundidad ¡sin mojarte! El Atlantis es el único submarino turístico de México. Subirte a él garantiza admirar toda la belleza marina desde una claraboya. “Una langosta a babor”, señala el guía para que nadie pierda detalle de lo que hay en el exterior. “Y ahora el pez más feo del mundo”, dice cuando un trío de buzos aparece en acción. La travesía concluye donde comienza el Canal de Yucatán. El ascenso se hace entre burbujas y con música de Richard Strauss y The Beatles. El costo es de 91 dólares por adulto y 61 por niño. www.atlantisadventures.com
VALIJA DE CONSEJOS * A Cozumel se puede viajar los 365 días del año, pues tiene una temperatura promedio anual de 27 grados, lo que resulta perfecto para realizar cualquier actividad acuática. Sólo hay que saber que en junio comienza la temporada de huracanes. * Llega a la isla desde la Ciudad de México con Click de Mexicana (www.clickmx.com) o vía Cancún; hay un puente aéreo con MayAir (www.mayair.com.mx). * Para conocer cada rincón de Cozumel, la mejor opción es rentar un vehículo, desde una motocicleta hasta un jeep. Conduce con precaución, especialmente por el Centro del pueblo, y no corras en la carretera costera.
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