A unos días de haber aceptado que conoció hace tres años al agresor del futbolista Salvador Cabañas, Silvia Irabién Milke, "La Chiva", teme por su seguridad y pidió a la Procuraduría del DF que solicitara a su homólogo en Yucatán que mantengan vigiladas sus actividades por algún posible atentado. Así lo dio a conocer su abogado Cipriano Sotelo, quien anunció que de ahora en adelante él responderá los cuestionamientos que los medios tengan para Irabién, para que ella ya no sea expuesta ante la opinión pública.
"Está pensando que esto pueda devenir en una revancha o venganza por este señor. Ella lo conoció normal, sociable, tenía excelente relación con todo mundo, y en la Procuraduría le retratan a una persona con dinero, poder, incluso que tiene un patrimonio abundante.
"Cuando se entera de esa situación, pide a la Procuraduría que, por su conducto, haga la invitación a autoridades de Yucatán que le aporten una semiseguridad. No está solicitando una custodia constante, sino que tengan verificadas sus actividades, que una patrulla ande rondando para evitar algún sustito", indicó el litigante en entrevista telefónica.
Tras comparecer el pasado miércoles, aseguró Sotelo, la modelo espera no volver a ser requerida, aunque saben que la autoridad tiene la facultad de hacerlo.
"Por el momento no hay ningún llamado, pero tienen nuestros datos y en el caso, tendríamos que saber el motivo de comparecencia. Sabemos que ella y cualquier ciudadano tiene la obligación de atender cuantas veces sea requerida", dijo.
El abogado de Silvia Irabién reiteró que ella nunca vivió una relación de pareja con el nombrado "JJ" y que tampoco busca sacar provecho monetario o reclamar obligaciones de paternidad. "No va a utilizar los medios para hacerle ver como un irresponsable con su hija porque ella no pelea ninguna pensión ni ningún derecho de paternidad. "Ella registró a la niña con sus apellidos, como hija natural, y hoy su esposo acepta a la niña como si fuera su padre, no le va a exigir a él nada".